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Allá por los felices 80, “en 1978, España se convirtió en la novena economía más grande del mundo. España se unió definitivamente a los países industrializados, dejando atrás la pobreza relativa y el subdesarrollo funcional que había experimentado desde la pérdida de la mayoría de su imperio en el siglo XIX”

Aquella época quedó bien retratada en la obra de Xavier Gassió, entre otras muchas, Cuando éramos felices... y todo era una fiesta que recomendamos.

Fue una época de despegue económico y movida social en la que muchos españoles empezaron a disfrutar de “confort” en todos los aspectos y sentidos; y presumíamos de ello. De aquella época era la conocida frase Voy a la playa a ligar un poco de bronce” con la que presumían aquellos que se iban de vacaciones a la costa. Entonces se “llevaba” el moreno, cuanto más, mejor.

Muchos más años más tarde, a día de hoy, las cosas han cambiado bastante. Las playas ya no son el “único” lugar de veraneo; mucha más gente, afortunadamente, disfruta de vacaciones y el “moreno” ya no es lo que era. Hoy se lleva el moreno sin cáncer de piel.

Ahora domina la cultura de la fotoprotección; cultura que se ha instaurado gracias al empeño de muchos profesionales sanitarios, dermatólogos y farmacéuticos principalmente. En la sociedad ha calado el mensaje de que la protección frente a los rayos ultravioleta del sol es imprescindible para evitar el envejecimiento de la piel, las quemaduras, las manchas y el cáncer.

Todo el mundo es consciente hoy de que hay que proteger a los niños a cualquier edad y en cualquier momento: en la playa, en el campo, en los parques, en los recreos del colegio, ..

Mientras son niños no hay mucho problema para aplicarles el fotoprotector; cuando alcanzan la “edad del pavo” empiezan a presumir delante de sus amigos, también del color de su piel. Para ello buscan lograr un bronceado rápido y uniforme, por lo que se resisten un poco al uso de los protectores. La adolescencia es una etapa donde es muy frecuente la aparición del acné; en estos casos deben concienciarse de que el uso del protector es imprescindible en toda época, para evitar las manchas en la piel que se producen por el sol en las zonas inflamadas.

En los adultos el mensaje ha calado con más firmeza y se suelen proteger con regularidad. Para estos, si están tomando algún medicamento, su farmacéutico les puede orientar sobre la posibilidad de que el fármaco sea fotosensibilizante y les ocasione reacciones indeseadas si toman el sol.

Para todos, en tu farmacia, te podemos orientar en el tipo de producto a utilizar en cada caso, en cada época del año, en cada zona de la piel, cuando y cómo aplicarlo y renovarlo, el más adecuado en función del tipo de actividad que practiques, y aclararte todas aquellas dudas que te plantees.

Pero, además, tu farmacia, te puede desmentir unas creencias erróneas sobre la fotoprotección:

En tu farmacia, como sanitarios expertos, te vamos a recomendar lo más adecuado en cada caso que nos plantees para mantener y mejorar la salud de tu piel, y te animamos a que visites la página web de isdin en la que encontrarás una excelente información sobre este tema.

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